1. Alternatif Medyanın Kuramsal Temeli
1.2 Nesnel ve Öznel Toplumsal Teoriler Açısından Alternatif Medya
1.2.2 Alternatif medyaya nesnel yaklaşımlar
Outro movimento social de grande importância em Nariño foi o denominado Movimento Pedagógico, o qual era um movimento nacional que fez presença no local através dos educadores, especialmente do SIMANA.
El llamado Movimiento Pedagógico en Colombia surgió en 1982 y se constituye en el acontecimiento más importante gestado por el magisterio a través de la Federación Colombiana de Educadores (FECODE) que aglutina más de 200.000 maestros de Instituciones públicas con Sindicatos Seccionales en todos los Departamentos del territorio nacional (TAMAYO, 2006, p. 102).
A formação das bases e a construção de uma nova cultura política em Nariño sempre foram prioridades de “Los Inconformes”, para o que usaram outro braço do movimento popular, desta vez de cunho educativo e pedagógico. Devido a sua ligação com o Sindicato de Maestros de Nariño (SIMANA) de onde provinha grande parcela dos membros do movimento, conseguiu-se a
introdução de importantes inovações que ajudaram a construir mais capital social, como no caso da Comisión Pedagogica e da Catedra por Nariño.
Organizamos la comisión pedagógica de “SIMANA” que estaba coordinada por mi persona y de la cual formaban parte varios compañeros, muchos de ellos de “INCONFORMES”. Esta comisión logró desarrollar un proceso de sensibilización y de motivación en el Magisterio, procesos de capacitación que influyeron notablemente en la práctica docente de los maestros en Nariño […] que contribuyeron enormemente al mejoramiento de la calidad de la educación y que ha transformado en un buen porcentaje de los maestros su conciencia como trabajadores de la cultura (ELVIA QUINTERO, entrevista apud VELASCO, 2004, p. 94).
Neste respecto, indica Tamayo (2006, p. 103-104, grifo do autor):
Desde sus inicios la comprensión y naturaleza del Movimiento Pedagógico fue motivo de agudas controversias al interior de la Federación Colombiana de Educadores. Esta controversia enfrentó a quienes consideraban el Movimiento Pedagógico como un movimiento político orientado a la lucha por la liberación nacional en contra del imperialismo yanki y quienes insistían en la recuperación de la pedagogía como el saber propio del maestro para devolverle su identidad como trabajador de la cultura y empoderarlo desde allí como profesional para generar alternativas de mejoramiento de la calidad de vida a través de una mejor educación, calidad que suponía también la formación en el espíritu crítico para apoyar reformas sociales y políticas.
Em Nariño, esta vertente que insistia que a pedagogia era uma poderosa arma de transformação social se impôs através do impulso de SIMANA, que apregoava aquela filosofia de que “lutando também se ensina e ensinando também se luta”.
En este orden de ideas, el Sindicato del Magisterio de Nariño intentó promover una idea según la cual, las y los maestros en tanto actores de la pedagogía, son a su vez concebidos como un actor político: “los maestros debemos trabajar con lo que hacemos en las aulas para transformar a los estudiantes en la educación y transformar el país. Nos habíamos quedado con la concepción de que éramos buenos porque dábamos las luchas en la calle; pero en este momento nos dimos cuenta que había que transformar los currículos (JAIME MEJÍA, entrevista apud SIMANA, 2016, p. 156).
O SIMANA visualiza o poder transformador enorme dos educadores no papel da mudança da sociedade do Departamento de Nariño, mas sabem que para melhorar os resultados era necessária uma modificação da malha curricular do conteúdo a se ensinar.
Esta honda transformación de la identidad magisterial advertía al magisterio sobre la entera necesidad de reflexionar profundamente tanto sobre la dimensión pedagógica de lucha gremial en las calles, como de pensar la perspectiva política del acto de enseñanza – aprendizaje en que se involucraba: que luchando también se enseña y que enseñando también se lucha. Cuestión que además demandaba la superación de una suerte de incoherencia en el quehacer del estamento docente en su acción educativa y sindical: “los maestros somos los más incoherentes de todos, salimos a la calle a decir <abajo el gobierno>, pero volvemos a la clase y dictamos los documentos igual como los manda el Estado” (MEJÍA, 2016). […] (MEJÍA, 2016) (SIMANA, 2016, p. 158).
Essa autoavaliação conduz ao desenho de algumas estratégias, sendo talvez a mais importante àquela denominada a “Cátedra por Nariño”, que recolhia a necessidade de ampliar os conteúdos (assim estes não fossem os autorizados), e por suposto a formação da cidadania.
En este sentido afirma el profesor Jaime Mejía que desde aquel momento se fue consolidando una perspectiva que contemplaba al menos dos aspectos respecto a la libertad de cátedra: “uno, la posibilidad de meter un currículo oculto que además de lo que nos proponía-exigía el MEN, desarrollara otro tipo de contenidos que consideramos críticos sociales […] y lo segundo, es la posibilidad de aprovechar la pedagogía para formar personas críticas”. El mejor ejemplo de la materialización de esta dimensión lo constituye la iniciativa denominada Cátedra por Nariño, espacio que tomó lugar en el seno del movimiento cívico del departamento por iniciativa del magisterio; en la misma se buscaba formar seres críticos que conocieran más de su región y poder así, actuar en consecuencia (SIMANA, 2016, p. 157-158).
Sem dúvida, o poder transformador dos novos conteúdos ensinados pelos maestros em Nariño contribuiu na formação de uma mente crítica de grande parte da população da região.
La Cátedra por Nariño consistía en destinar en las instituciones educativas algunas horas del área de sociales “para hablar de los problemas de Nariño” (Sindicato del Magisterio de Nariño/ACPES, 1983); actividad que se diseñó con el propósito de estimular en el estudiantado el conocimiento profundo del departamento y sus problemáticas, promoviendo la vinculación a las “luchas que es necesario emprender por las reivindicaciones de nuestro departamento” (Sindicato del Magisterio de Nariño/ACPES, 1983). Desde el punto de vista de SIMANA y de ACPES (1983) el desarrollo de esta cátedra se constituía en uno de los aportes fundamentales del magisterio a la consolidación del movimiento cívico nariñense; consecuentemente, la Comisión Pedagógica de SIMANA se dio a la tarea tanto de preparar documentos de sustentación, como de realizar giras por las diferentes instituciones del municipio de Pasto para impulsar el desarrollo de la Cátedra por Nariño (SIMANA, 2016, p. 186).
Existia uma conexão entre os ideais dos movimentos, e desde o movimento pedagógico se formavam os lutadores que exigiam as reivindicações no movimento cívico por Nariño. No referente à Cátedra por Nariño, a qual ressalta Velasco (2004) como uma forma de construir identidade e pertencimento com na região, é assinalada pelo movimento, segundo ele, como uma questão fundamental em seu empenho por gerar espaços sociais para as reivindicações e propostas. Para concientizar a la comunidad educativa y concientizar a la gente en general se adelantó lo que denominamos Cátedra por Nariño, la cual se daba en todas las escuelas y colegios tratando de valorar nuestras riquezas, nuestras potencialidades y también nuestras dificultades y carencias; rescatando nuestros valores culturales dando énfasis en las manifestaciones artísticas como la música, la literatura, los cuentos, la danza, etcétera. […] (ELVIA QUINTERO, entrevista apud VELASCO, 2004, p. 94).
Esse trabalho pedagógico era realizado através do SIMANA, do qual eram membros muitos dos dirigentes de “Los Inconformes”. O trabalho deste movimento em prol da formação de uma consciência critica em Nariño foi valiosíssima na historia do Departamento, qualificando a
população nas lutas sociais para superar as desigualdades. Isto, aliado a um bom estoque de capital social já existente, contribui no aumento deste capital. E esse espírito rebelde, que gosta de lutar contra injustiças, conseguiu se tornar mais sólido em Nariño, trazendo um melhor empoderamento da comunidade unificada em torno a exigências regionais, e que encontrou nos “Inconformes” representada sua identidade.