A herança comum, representada pelo Código Filipino, introduziu o recurso
ex officio na América hispânica, primordialmente em matéria penal, sob a
designação de “consulta”, diferentemente da consultatio do processo romano quando se devolvia ao Imperador o poder de sentenciar definitivamente, e também diversa da consulta aos doutos do direito alemão medieval (processum transmitere ou actorum transmissio), pela qual os juízes, de ofício ou a requerimento das partes, dirigiam-se às Faculdades de Direito das Universidades tedescas ou ao Colégio do Escabinado, solicitando-lhes parecer.
Sendo assim, Juan Eduardo Carpio Parra46, estabelece que:
A função da consulta, (...), consiste em que o magistrado que profere sentença definitiva em determinados processos, deve submetê-la ao superior hierárquico para o contrôle, quanto ao fato e ao direito, independentemente de apelação que contra ela possam interpor as partes litigantes e ainda no caso em que dela não recorram. Pela consulta, portanto, o juiz necessàriamente sujeita sua decisão a uma instância superior, sem cujo pronunciamento o processo não termina, nem a sentença é susceptível de transitar em julgado. (sic)
46 PARRA, Juan Eduardo Carpio. Contribución al estudio de la consulta de las sentencias en
materia civil. [s.n.t.], p. 4. Apud BUZAID, Alfredo. Estudos de direito. São Paulo: Saraiva, 1972. v.
Na Argentina, atualmente, a figura da “consulta” encontra-se abrigada pelos arts. 253 bis (“En el proceso de declaración de demencia, si la sentencia que la decreta no fuera apelada se elevará en consulta. La cámara resolverá previa vista al asesor de menores e incapaces y sin otra sustanciación.”) e 633 [“(...). En los procesos de declaración de demencia, si la sentencia que la decreta no fuere apelada se elevará en consulta. La cámara resolverá previa vista al asesor de menores e incapaces, sin otra sustanciación.”] do Código Procesal Civil y Comercial
de la Nación Argentina47, apenas, como visto, contra a sentença de interdição, inexistindo, então, no caso de sentença proferida contra a Fazenda Pública.
Já no Chile, a consulta está prevista no art. 751 (“Toda sentencia definitiva pronunciada en primera instancia en juicios de hacienda y de que no se apele, se elevará em consulta a la Corte de Apelaciones respectiva, previa notificación de lãs partes, siempre que sea desfavorable al interés fiscal. Se entenderá que lo es, tanto la que no acoja totalmente la demanda del Fisco o su reconvención, como la que no deseche en todas sus partes la demanda deducida contra el Fisco o la reconvención promovida por el demandado. Recibidos los autos, el tribunal revisará la sentencia en cuenta para el solo efecto de ponderar si ésta se encuentra ajustada a derecho. Si no mereciere reparos de esta índole, la aprobará sin más trámites. De lo contrario, retendrá el conocimiento del negocio y, en su resolución, deberá señalar los puntos que le merecen duda, ordenando traer los autos en relación. La vista de la causa se hará em la misma sala y se limitará estrictamente a lós puntos de derecho indicados en la resolución. Las consultas serán distribuídas por el Presidente de la Corte, mediante sorteo, entre las salas en que ésta este dividida.”) do Código de Procedimiento Civil48, relativamente às causas
fazendárias que sempre forem desfavoráveis ao interesse fiscal.
Também na Colômbia, o Código de Processo Civil49, em seu art. 386 (“Las sentencias de primera instancia adversas a la nación, los departamentos, las intendencias, las comisarías, los distritos especiales y los municipios, deben
47 ARGENTINA. Código procesal civil y comercial de la nación argentina. Disponível em:
<http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/15000-19999/16547/texact.htm>. Acesso em: 1 jun. 2013.
48 CHILE. Código de procedimiento civil. Disponível em:
<http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=22740&idParte=0#consulta0>. Acesso em: 1 jun. 2013.
49 COLÔMBIA. Código de procedimiento civil. Disponível em:
<http://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/tramites_servicios/apostilla_legalizacion/Codigo%20d e%20Procedimiento%20Civil.pdf>. Acesso em: 1 jun. 2013.
consultarse con el superior siempre que no sean apeladas por sus representantes o apoderados. Con la misma salvedad deben consultarse las sentencias que decreten la interdicción y las que fueren adversas a quien estuvo representado por curador ad litem. Vencido el término de ejecutoria de la sentencia se remitirá el expediente al superior, quien tramitará y decidirá la consulta en la misma forma que la apelación.”), acolhe a “consulta” nas sentenças condenatórias da Fazenda Pública ou que decretem a interdição, dentre outros casos.
Igualmente ocorre no Equador, mas apenas quando as sentenças forem contrárias ao Estado, ex vi do art. 341 (“Si las partes renunciaran la apelación durante el pleito, los jueces no concederán ningún recurso. El Estado, las municipalidades y las demás entidades del Sector Público en ningún caso pueden renunciar la apelación. Las sentencias judiciales adversas al Estado, a las municipalidades y a las otras entidades del Sector Público se elevarán en consulta al inmediato superior, aunque las partes no recurran. En la consulta se procederá como en los casos de apelación y de tercera instancia y, respecto de ellas no se aplicarán las disposiciones relativas a la deserción del recurso.”) do Código de Processo Civil50.
No Peru, o instituto está previsto no art. 408 (“La consulta sólo procede contra las siguientes resoluciones de primera instancia que no son apeladas: 1. La que declara la interdicción y el nombramiento de tutor o curador; 2. La decisión final recaída en proceso donde la parte perdedora estuvo representada por un curador procesal; 3. Aquella en la que el Juez prefiere la norma constitucional a una legal ordinaria; y 4. Las demás que la ley señala. También procede la consulta contra la resolución de segunda instancia no recurrida en casación en la que se prefiere la norma constitucional. En este caso es competente la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema.”) do Código Procesal Civil51, apenas em matéria afeta a interdicción.
E, no direito processual uruguaio, também existe a “consulta” (artículo 33, numeral 4º52), mas estritamente na seara penal, in verbis: “La Corte de Justicia
50 EQUADOR. Código de procedimiento civil. Disponível em:
<http://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=22740&idParte=0#consulta0>. Acesso em: 1 jun. 2013.
51 PERU. Código procesal civil. Disponível em: <https://www.iberred.org/sites/default/files/codigo-
procesal-civil-per.pdf>. Acesso em: 1 jun. 2013.
52 URUGUAI. Código del proceso penal. Disponível em:
<http://www.parlamento.gub.uy/leyes/AccesoTextoLey.asp?Ley=15032&Anchor=>. Acesso em: 1 jun. 2013.
conoce: (...). 4º) En consulta, y al solo efecto de la superintendencia correctiva, de los autos de sobreseimiento y las sentencias no apeladas, que se dictaran en procesos penales por delitos.”
Por sua vez, a norma jurídica venezuelana prescreve a consulta quando for parte o Fisco Nacional, a teor do que dispõe o art. 9º53 da Ley Orgánica de la Hacienda Nacional: “Se consultará con el Tribunal superior competente toda
sentencia definitiva dictada em juicio en que sea parte el Fisco Nacional, salvo disposiciones especiales.”
Pelo visto, nos países da América do Sul, apenas Chile, Colômbia, Equador e Venezuela preveem em seus códigos processuais civis a figura do reexame compulsório, tal como ocorre aqui no Brasil (art. 475 do CPC).
Enfim, no continente europeu – por exemplo, na França, aplica-se o sistema do contencioso administrativo, pelo qual são instituídos tribunais administrativos com a incumbência específica de julgar os litígios entre os entes administrativos, diversamente do que acontece no Brasil, a teor do sistema da jurisdição única –, e também nos Estados Unidos da América, o instituto do reexame compulsório não mereceu destaque na seara processualística civil; senão, vige em alguns países do mundo especificamente no campo processual penal, por fomentação inquisitória, conforme visto alhures.